He tomado conocimiento de la noticia difundida por CDN sobre iniciativa del
instituto postal dominicano de habilitar una cuenta de e-mail a cada
ciudadano dominicano. Lo primero de apuntar, y en nuestro medio, fruto de
la cultura y reg�menes autoritarios de origen, se pasa de largo que el
llamado documento de identificaci�n personal y electoral es una forma de
control estatal, sobre todo de �ndoles polic�aco, sobre las personas con
derechos civiles y pol�ticos.
En una naci�n de verdaderas libertades p�blicas no se conmina al ciudadano
a registrarse en un sistema unitario o padr�n y portar en todo "momento" de
su vida el carn� que da fe de su persona. Basta con alguna identificaci�n
diversa y no estatal necesariamente, donde se pueda constatar que el
portador es quien figura all�.
La intenci�n de dotar a "todos" nosotros de correo electr�nico, tomando
como premisa el registro cedular de la JCE, a primera vista luce moderna,
atinada, acorde a los nuevos tiempos; una bendici�n del Estado para con la
sociedad. Y, aunque bien llevado, serio y respetos m�s que suficientes en
el manejo del sistema, siempre existen razones para pensar y sentir
desconfianza ante el Big Brother estatal. All� se podr�a ver comprometido
nuestro derecho constitucional a la privacidad entre otros derechos de
gravedad capital.
Puede haber nobleza y deseos de viabilizar la situaci�n postal en benficio
de los usuarios, pero a mi modo de ver el asunto planteado, por la
delicadeza que entra�a a lo profundo y los actores involucrados un tanto
antag�nicos de siempre: Estado y Sociedad, prefiero ciudarme de un
"regalito envenenado".
Es oportuno estar alertas y expresarnos al respecto, poniendo atenci�n en
el supremo derecho ciudadano que nos avala.
Un saludo a tod@s,
Jean Alexander
Received on Tue Nov 23 06:41:49 2004
This archive was generated by hypermail 2.1.8 : Mon Aug 29 2005 - 12:03:20 AST