Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique
El nuevo orden Internet Durante tres d�as, del 10 al 12 de diciembre de
2003, se desarroll� en Ginebra la primera Cumbre Mundial sobre la Sociedad
de la Informaci�n, organizada a petici�n de la ONU por la Uni�n
Internacional de Telecomunicaciones (IUT).
Fue un acontecimiento de gran envergadura, comparable, en materia de
tecnolog�as de la comunicaci�n, por su amplitud, sus efectos, y sus
desaf�os, con lo que represent� para el medio ambiente la Cumbre de la
Tierra de R�o de Janeiro en 1992. Ignacio Ramonet, director de Le Monde
Diplomatique, escribe sobre ello.
Hace menos de diez a�os que Internet lleg� al gran p�blico... En tan poco
tiempo, ha trastocado franjas enteras de la vida pol�tica, econ�mica,
social, cultural, asociativa... Hasta el punto de que en adelante, a
prop�sito del estado de la informaci�n y la comunicaci�n en el mundo, cabe
hablar de un "nuevo orden Internet". Ya nada es como antes. El
aceleramiento y la fiabilidad de las redes han modificado la manera de
comunicarse, de estudiar, de comprar, de informarse, de distraerse, de
organizarse, de cultivarse y de trabajar de una importante proporci�n de
los habitantes del planeta.
El correo electr�nico y la consulta de Internet colocan al ordenador en el
centro de un dispositivo de intercambios (relevado por el nuevo tel�fono
que sirve para todo) que conmociona el universo profesional en todos los
sectores de actividad. Pero esta transformaci�n formidable beneficia sobre
todo a los pa�ses m�s avanzados, ya beneficiarios de las revoluciones
industriales precedentes, y agrava lo que se denomina "la fractura
digital", ese abismo que se abre entre los bien provistos en tecnolog�as de
la informaci�n y los desprovistos de ellas que son mucho m�s numerosos. Dos
cifras resumen la injusticia: el 19% de los habitantes de la Tierra
representa el 91% de los usuarios de Internet. La brecha digital aumenta y
acent�a la tradicional brecha Norte-Sur como asimismo la desigualdad entre
ricos y pobres (recordemos que el 20% de la poblaci�n de los pa�ses ricos
dispone del 85% del ingreso mundial). Si nada se hace, la explosi�n de las
nuevas tecnolog�as cibern�ticas desconectar� definitivamente a los
habitantes de los pa�ses menos adelantados, especialmente los del �frica
negra (apenas un 1% de los usuarios de Internet, entre ellos muy pocas
mujeres).
Este problema no puede dejar indiferentes a quienes quieren construir un
mundo menos desigual.
Ha estado en el centro de la Cumbre de Ginebra en la cual participaron m�s
de 10.000 delegados de alrededor de 175 pa�ses y unos 50 jefes de Estado y
de gobierno. Por primera vez, se�al de las tranformaciones en curso, esta
Cumbre de la ONU reun�a a los representantes de los Estados, jefes de
empresas y responsables de Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Lo cual
por otra parte no funcion� bien, dado que estas �ltimas se quejaron de
haber sido, en cierto modo, marginadas y de haber servido en buena parte
como coartada.
La Declaraci�n final disimula apenas el fracaso de las principales
cuestiones en debate.
En primer lugar, el proyecto de crear un "Fondo solidario digital" no logr�
cobrar forma, dado que los pa�ses ricos se negaron a comprometerse
financieramente. El presidente de Senegal, Aldoulaye Wade, que desde hace
mucho tiempo defiende el principio de ese Fondo, propuso eludir los Estados
y lanz� la idea de una contribuci�n voluntaria de un euro sobre la compra
de cada ordenador en el mundo. Otros sugieren aumentar en un centavo de
euro cada comunicaci�n telef�nica, cualquiera sea su duraci�n, para
favorecer la "cohesi�n digital" del planeta.
Otro gran tema de preocupaci�n fue el control que ejercen sobre Internet
muchos Estados autoritarios, entre ellos China y, a partir del 11 de
septiembre de 2001, bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo, la
intromisi�n en la vida privada de los ciudadanos a trav�s de la vigilancia
de su actividad en Internet en muchos pa�ses democr�ticos, entre ellos
Estados Unidos. Tampoco en este terreno se registraron avances. Los Estados
no hicieron ninguna concesi�n, escud�ndose en la ciberseguridad.
La tercera cuesti�n capital fue el debate sobre el modo de regulaci�n y
gesti�n de Internet. Por el momento, quien decide en ese campo es Estados
Unidos. Sin embargo se ha convertido en una cuesti�n tan importante,
condiciona tantas decisiones en todas las esferas de la vida pol�tica y
econ�mica, que Washington acepta debatirlo. Pero s�lo en el marco del G8,
el consorcio de las ocho potencias que dirigen el mundo. En su inicio la
Cumbre abogaba a favor de una gesti�n multilateral de Internet,
transparente y democr�tica, con la plena participaci�n de los gobiernos,
del sector privado y de la sociedad civil. Y acariciaba la idea, defendida
por muchos Estados (pero tambi�n por el inventor de la World Wide Web, el
f�sico brit�nico Tim Berners-Lee) de transferir su responsabilidad a una
instancia especial de Naciones Unidas. Washington se neg� de plano. Con el
pretexto de que s�lo la gesti�n del sector privado garantiza que Internet
siga siendo una herramienta de libertad...
Todas estas cuestiones volver�n a ponerse sobre el tapete en la segunda
fase de la Cumbre, que se desarrollar� en T�nez en noviembre de 2005.
Mientras tanto, �no habr�a que lanzar enseguida un formidable Plan Marshall
tecnol�gico?
Received on Fri Jan 23 19:18:44 2004
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