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YANAPANAKU, PROPUESTA DE ORGANIZACI�N Y CONSTRUCCION DE LA RED GLOBAL DE SOLIDARIDAD
Autor:
Sebastian Lara
Fecha de Publicaci�n:
17/03/1999
Contenido
Palabras claves:
Localizaci�n:
Ciberoteca > Archivos > esp_doc_18.html
Documentos conexos:

Introducci�n.-

El presente documento es una propuesta de organizaci�n y trabajo que nace como respuesta a la crisis de la solidaridad, como parte de la crisis epistemol�gica y general en la que nos hallamos sumergidos. Muchas de los puntos de este documento han sido discutidos los �ltimos seis a�os en el seno del movimiento ind�gena internacional relacionado a la paradiplomacia ind�gena. Los mecanismos propuestos y la forma org�nica propuesta se basa en una cosmovisi�n ind�gena y en estructuras comunales aut�nomas y descentralizadas pero coordinadas para reorganizaci�n y control del poder local.

En definitiva se trata de radicalizar la democracia, la diversidad y generar mecanismos reales de sinerg�a. No solo articulando agentes sociales solidarios sino sobretodo superando los estrechos marcos a los que ha sido restringida la solidaridad, en base a una ampliaci�n del espacio de acci�n y oportunidad a nivel local, es decir a radicalizar la democracia para globalizar la solidaridad.

El mundo no es como es sino como te lo imaginas.-

Los cambios que vive el mundo en los �ltimos a�os, reflejan una profunda crisis de representatividad, de propuestas y organizaci�n. Esta crisis epistemol�gica actualiza, la necesidad de abrir espacios que permitan proponer, discutir soluciones y asumir en los cuerpos de investigaci�n nociones como ecolog�a, genero (el feminista), etnia, autonom�a, autodeterminaci�n y biodiversidad.

El mundo es una r�gida y jer�rquica pir�mide estructurada por un grupo de ejecutivos en diferentes clases, donde los de la c�spide dirigen a los que ocupan la zona media y baja de la pir�mide. Los derechos humanos que cumplen 50 a�os de existencia se delimitan y dirimen el mismo espacio jer�rquico donde algunos han dictado estos derechos en supuesto favor de l@s m�s.

Las aldeas globales son cada vez mas una realidad en el sistema mundo capitalista el fen�meno de Internet a las que muchos califican de revoluci�n esta creando sin duda uno de los cambios m�s r�pidos en los �ltimos a�os sobre todo en el intercambio de informaci�n y la trascendencia de la soledad en occidente.

Internet tiene una otra curiosa facultad la de ofrecer posibilidades para invertir el flujo de informaci�n que hasta no mucho sal�a del centro hacia las periferias silenciosas, se podr�a decir que la sociedad en Internet es una sociedad plana, sin jerarqu�as tejida en torno a infinitas tramas de conexi�n que hace mas iguales a todos aunque unos contin�an siendo mas iguales que otros.

El pr�ximo milenio en occidente enfrenta una gran presi�n urbana, una crisis ecol�gica sin precedentes y una precarizaci�n total de la mano de obra. Despu�s de los 80 la d�cada perdida los 90 dan paso a acentuar la pol�ticas de ajuste y liberalizaci�n de los mercados y la libre circulaci�n para mercanc�as y capitales. Las democraduras que se imponen en el mundo son una muestra clara de la podredumbre del sistema-mundo-capitalista.

Como se�alamos en el documento "El nuevo Pachakuty, propuesta para un mundo de autonom�as descentralizadas pero coordinadas", no existen posibilidades para el desarrollo tal y como lo entiende occidente y por ello la clave de la resistencia se centra en los dos puntos fundamentales la defensa intransigente de la Pachamama (Madre Tierra) y contra el Desarrollo.

El oenegismo, enfermedad senil del solidarismo.-

La crisis de las propuestas org�nicas occidentales, con el cambio a nivel estructural sufren un colapso y una crisis de identidad total, los tradicionales marcos para entender los movimientos sociales han quedado estrechos, la clase, el partido, y el sindicato, no reflejan a cabalidad los procesos de reorganizaci�n que se desarrollan nivel local e internacional con la irrupci�n de las organizaciones de genero, �tnicas o de parados por ejemplo (Chiapas en M�xico ilustra mucho), se dan nuevos mecanismos de organizaci�n y se plantean nuevos marcos de lucha.

Bajo estos presupuestos de cambio queremos acercarnos a un espacio baste complejo como el no gubernamental, este espacio que como posibilidad de trabajo no controlado por el estado, aunque en realidad no es cierto.

La forma cl�sica de la ONG comienza a ser senil y como es normal en esta etapa se resiste a morir. Esta forma esta ligada a un compromiso pol�tico y una forma "militante" la mayor�a de la veces totalmente acr�tica donde se traslada las concepciones partidistas y la mec�nica de clases a una realidad de trabajo que en la mayor�a de las veces resulta equivocada, siempre desde un posici�n de "europeos blancos", pocas veces se integra una interpretaci�n de genero. Se cae en un volutarismo vac�o de contenido y finalmente llega el cansancio y la dispersi�n o la cosificaci�n de la estructura o la organizaci�n, es decir se convierte en un compulsivo presentador de proyectos para mantener su staff .

Vamo' a organizarno'.-

Como se�alamos l�neas atr�s hace falta asumir en las filas de la resistencia mecanismos nuevos de organizaci�n que se adecuen a los tiempos que vivimos, estas estructuras no pueden dejar de moverse en el espacio-tiempo (Pacha) diferente por no decir atrasado a las circunstancias actuales.

Estas circunstancias empujan hacia la descentralizaci�n y la especializaci�n. Descentralizaci�n en dos niveles el primero econ�mico, es decir que la dependencia econ�mica no solo se debe fijar en las fuentes gubernamentales sino en fortalecer la participaci�n de grupos locales en relaci�n con otros grupos locales; y segundo una descentralizaci�n administrativa, es decir que se debe diversificar las peque�as estructuras legales y cambiar las organizaciones paraguas hacia otras de car�cter mas social, como las asociaciones de vecinos.

La especializaci�n tambi�n debe de venir dada en dos sentidos, el de preparar cuadros en diferentes �reas del trabajo y cada vez mas con car�cter profesional. Esta especializaci�n tambi�n debe de hacerse en torno a la interdependencia de las estructuras, por ejemplo un equipo de financiaci�n y lobby, liberado y en coordinaci�n de los otros grupos encargados de mover espacios de trabajo como la cooperaci�n en este caso.

En ambos casos (los dos anteriores) es importante no perder de vista que el futuro de las ONG es mas hacia una especie de empresas de la cooperaci�n, es decir que debe rentabilizar tanto el manejo de fondos "inversi�n", como los resultados de la misma.

Sin embargo esta din�mica solo puede cumplir un papel de cambio en la medida que se profundice la relaci�n de interdependencia, es decir ninguna cooperaci�n o ayuda es valida mientras que a nivel local no se haga incidencia en la descentralizaci�n del poder y una mayor participaci�n ciudadana (radicalizar la democracia). En los marcos de una relaci�n globalizada donde no es posible tener los par�metros anteriores y los conflictos son cada vez mas locales y regionales que internaciones.

Yanapanaku o la red global de solidaridad.-

Yanapanaku es un vocablo quechua que puede ser traducido por "ayudandonos" en el que participan muchos polos de forma horizontal, descentralizada pero coordinada.

Esta es una propuesta para construir una red de grupos locales conectados a grupos locales, donde la participaci�n local se mueve en un espacio multidimecional bajo los siguientes par�metros de contacto:

  • Ahondar en los mecanismos de poder ciudadano (consumo responsable)
  • Interacci�n y sinerg�a (uso alternativo de nueva tecnolog�a)
  • Construcci�n de espacios de interdependencia, (defenza de la Madre Tierra, por ejemplo).
  • Respeto a los espacios de identidad, (genero, etnia, sexo, etc.).
  • Liberaci�n de espacios locales y construcci�n de autonom�as, (poder local).

Estos elementos son claves para plantearse un espacio de trabajo que enfrente el pr�ximo milenio con una fuerte clave de solidaridad no ya como un sin�nimo laico de la caridad, sino como una relaci�n de coresponsabilidad entre iguales.


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Última modificación: 27/09/1999