liste: SALSA: Presente y futuro de la Bienal del Caribe

SALSA: Presente y futuro de la Bienal del Caribe

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Fecha: sáb ene 24 2004 - 11:04:37 AST

VERSION FRANCAISE PLUS BAS
ENGLISH VERSION FOLLOWS

-----------> ESPANOL (MENSAJE ORIGINAL)

Presente y futuro de la Bienal del Caribe 2:43:00 AM

En un primer tiempo no pensamos escribir acerca de la V Bienal del
Caribe, evitando ser juez y parte. En el marco del Centro Cultural
Cariforo, que no es un organismo oficial sino una fundación
independiente, nosotros tuvimos una participación formal en el evento,
de convocatoria y comunicación, como entidad relacionada por definición
y funciones, con el Caribe insular. Pero, por esa misma razón y por
haber conocido el proyecto bienal, surgido del Caricom, antes de su
nacimiento, decidimos desistir de esa abstención y reflexionar acerca de
la Bienal del Caribe, su importancia, su pasado, presente y futuro.

No cabe duda de que la Bienal del Caribe, que desde la edición anterior
había oficializado el nombre, simple y sonoro, que la vox populi
utilizaba espontáneamente aquí y en el exterior, ha contribuido al
avance internacional de la República Dominicana. Con excepción de
celebraciones únicas como Carib Art (Curazao/Unesco) o de intentos como
Índigo (Guadalupe), ninguna otra bienal o festival abarcaba
geográficamente el Gran Caribe, ni más, ni menos.

Desde su anuncio en 1991 ­la primera Bienal fue en 1992 puso al país en
el mapa de los circuitos internacionales, y contribuyó a entreabrir
puertas hacia el mundo a algunos de nuestros artistas. Sorprendió a
nuestros vecinos que ya tenían su bienal, Puerto Rico con la Bienal del
Grabado, Cuba con su Bienal enfocada hacia Latinoamérica y el Tercer
Mundo. También nos dio un pequeño acceso a la prensa especializada en
arte. En lo interno, la Bienal del Caribe hizo, desde finales de 1992,
acceder, por decreto, la Galería de Arte Moderno al título de Museo de
Arte Moderno.

Una, dos, tres bienales se sucedieron, instalando la expectativa y la
confianza, fortaleciendo una reputación de país anfitrión, atrayendo
altas personalidades. Al mismo tiempo, consejos y críticas ­nunca faltan
elevaron una voz de alerta, además no cabía duda de que la segunda
Bienal superaba a la tercera. Luego, por razones nunca esclarecidas
­¿antagonismo, desidia, inexperiencia, ignorancia, carencias? pasaron
cinco años sin Bienal, Sara Hermann la resucitó en 2001 al igual que
Porfirio Herrera había acabado con un bloqueo de 10 años ­puesto que el
evento se contempló inicialmente en 1980­.

La prueba de la importancia de la Bienal fue que, reiteradamente,
artistas y organismos del Caribe y fuera de la zona, preguntaban lo que
había sucedido y si iba a reanudarse. No pocos expresaron que esa
interrupción se inscribía en la mala suerte del arte y los artistas del
Caribe, en un hábito de frustración, en la marginalización de los
esfuerzos caribeños por darse a conocer. Pero la esperanza subsistía.

UNA EVOLUCIÓN ABIERTA

Las tres primeras bienales se limitaron a la pintura, como categoría a
admitir. Sin embargo, hubo algunos artistas que no respetaron esa regla
y presentaron obras no pictóricas, clasificables como dibujos y aun
excepcionalmente como instalaciones: recordamos taburetes de madera y
montajes tridimensionales&#61628; pintados. Esa extensión de la
definición plástica se ha podido observar en otras colectivas de
pintura, así en La Vida urbana en el Caribe, convocada por el Centro
Cultural Cariforo. La flexibilidad suele responder a esa
extralimitación, para evitar el rechazo de trabajos interesantes, y
sobre todo por la actual tendencia, en las convocatorias nacionales e
internacionales, a dejar total libertad a los artistas en la elección de
sus propuestas.

La IV Bienal del Caribe rompió definitivamente con el requerimiento
inicial: se recibieron todas las categorías y expresiones, bi y
tridimensionales, incluyendo las fotografías, el video, y por supuesto
la combinación de varios media y un despliegue espacial. En el sistema
de admisión a dos grados, los curadores nacionales enviaban sus
selecciones, que luego se sometían a una aprobación definitiva en Santo
Domingo. La Bienal del Caribe se adhiere a la práctica de las grandes
bienales planetarias. Es un asunto de disponibilidades: que los países
consigan recursos para producir y enviar participaciones no
tradicionales, y luego que el Museo de Arte Moderno tenga los espacios
suficientes, ya que a veces la libertad de expresión se funde y confunde
con libertad de dimensión. En este aspecto, también se intentó preservar
la máxima tolerancia.

Otra modificación en esta V Bienal fue el privilegio dejado a la
participación dominicana, más numerosa que las extranjeras. Recordamos
que así fue ­pero por reglamento en la primera Bienal del Caribe, en
1992. Sin embargo, el Jurado internacional dictaminó luego que no podía
existir esa clase de discriminación, y que las participaciones
dominicanas habían de observar las mismas normas cuantitativas que los
demás. En el 2003, se volvió a la primera opción, que personalmente
encontramos legítima, por tratarse del país anfitrión, siempre que no se
abuse de ese derecho, opacando y arrinconando a los demás, y que las
premiaciones no se multipliquen. Esto no ha ocurrido: la colocación en
el sótano por cierto un muy buen espacio, otrora menospreciado , creó
una suerte de sección nacional, como sucede en otras bienales del mundo.
Y hubo un solo galardón.

PARTICULARIDADES DEL CARIBE Y PREMIOS

Hablan de Caribe como de una región casi mítica, que, más que niveles y
expresiones diversos, posee un caudal artístico compatido. De hecho
existen varios Caribes, sobre todo como lo concibe nuestra Bienal, que
suma México, Venezuela, Colombia, y Centroamérica, al Caribe stricto
sensu de las islas, Belice y las Guyanas ­según el agrupamiento
geopolítico y el Cariforum . Dentro de ese mismo último renglón, Cuba,
Puerto Rico, República Dominicana, las Grandes Antillas, difieren mucho
de las pequeñas islas y aun de Belice, Guyana, Guyana y Surinam. El
Caribe insular Hispánico, luego Jamaica, Barbados ­anglófonos , Haití
­nuestro vecino ,Guadalupe y Martinica ­francófonas , sorprendentemente
Curaçao y Aruba ­pequeños territorios holandeses , demuestran un avance
muy grande en relación con las islas diminutas, naciones o todavía
dependientes.

Si el primer grupo caribeño, actualizado, informado, dotado de artistas
contemporáneos, conoce y practica instalaciones, video y tecnoarte, pero
mucho menos que parte de Centroamérica y de los grandes del continente,
los demás están en mayoría despertando a la modernidad artística. Belice
debe su avance excepcional a un curador europeo, Aruba a la mística del
artista Elvis López, pero no son comunes denominadores. Las bienales
juegan un papel de estímulo e integración, algo fundamental para el
Caribe insular en su conjunto, salvo Cuba ­ya internacionalmente
colocada . Barbados, Bahamas y Trinidad/Tobago, notables en Bienales
anteriores, hicieron falta en esta quinta edición.

Ahora bien, creemos que los Premios y menciones, a los cuales aspiran
todos, sí todos, pueden ser un factor de incentivo o de
descorazonamiento. Otorgados por un Jurado de alto nivel, apasionado de
contemporaneidad, se atribuyeron en su gran mayoría a realizaciones
tecnológicas, instalación, video y fotografía. La pintura y aun la
escultura casi se descartaron. Así mismo las islas pequeñas ­pese a la
calidad de las representaciones de Islas Vírgenes, Curazao, Grenada por
ejemplo tampoco recibieron una distinción. Ciertamente, una Bienal no
puede ni debe ser una institución de beneficencia artística, pero la
obvia predilección por los nuevos medios no solamente causó decepción
sino es susceptible de desconcertar, como le sucede al artista
provinciano que hace un surrealismo atroz por que le dicen que el
costumbrismo y la tradición ya murieron&#61628; Pensamos que esta
atribución de los premios motiva una reflexión para el futuro.

Luego, si se trata de proyecciones y videos, la falta de equipos y aun
de energía eléctrica no permite apreciar sus cualidades
permanentemente&#61628; Y llegamos a uno de los puntos más engorrosos,
el asunto económico.

El costo de la Bienal del Caribe, fija en sus fechas, fundamental para
nuestra posición política en la región, es extremadamente bajo en
relación con otros eventos millonarios que se sucedieron en el 2003. El
hecho de que no se haya podido producir un catálogo provoca vergüenza
ante los países participantes: ojalá se enmiende esta laguna. La
criticada modestia del montaje y la sensación de escasez en varios
aspectos se percibieron. No basta con el heroísmo de la dirección, de su
equipo y de jóvenes voluntarios.

Existe un plan decenal de cultura: allí debe figurar la Bienal del
Caribe en primer plano, con un presupuesto digno. De lo contrario, el
futuro de esta hazaña artística ­trabajar con el Caribe no es fácil es
incierto, y renunciar a la única manifestación colectiva internacional
dominicana sería una desgracia impensable. A pesar de los nubarrones,
veamos el futuro y las perspectivas de la Bienal del Caribe, con
esperanzas.

- Marianne de Tolentino - Especial para Hoy /¡Vivir!

-----------> ENGLISH (WARNING: THE FOLLOWING IS A NOT REVISED AUTOMATIC
TRANSLATION FROM THE ORIGINAL TEXT IN SPANISH)

Present and future of the Biennial of the Caribbean 2:43:00 A.M.

About a first time we did not think to write about the V
Biennial of the Caribbean, being avoided to be judge and part. Within
the framework of the Cultural Center Cariforo, that is not an official
organism but an independent foundation, we had a formal participation
in the event, of call and communication, like organization related by
definition and functions, with the insular Caribbean. But, for that
same reason and by of having known the project biennial, arisen from
the Caricom, before its birth, we decided to stop of that abstention
and to reflect about the Biennial of the Caribbean, its importance,
its past, present and future.

Doubt that does not fit the Biennial of the Caribbean, that from the
previous edition had made official the name, simple and sonorous, that
vox populi used spontaneously here and in the outside, has contributed
to the international advance of the Dominican Republic. With exception
of unique celebrations like Carib Art (Curazao/Unesco) or on attempts
like Índigo (Guadalupe), no other biennial or festival included the
Great Caribbean geographically, neither the more, nor the less.

>From its announcement in 1991 ­la first Biennial went in 1992 put to
the country in the map of the international circuits, and contributed
to half-open doors towards the world to some of our artists. It
surprised our neighbors who already had their biennial, Puerto Rico
with the Biennial of the Engraving, Cuba with their Biennial focused
towards Latin America and the Third World. Also it gave a small access
us to the press specialized in art. In internal it, the Biennial of
the Caribbean did, from end of 1992, to accede, by decree, the Gallery
of Modern Art to the title of Museum of Modern Art.

One, two, three biennials followed one another, installing the
expectation and the confidence, fortifying a reputation of country
host, attracting high personalities. At the same time, advice and
critics ­nunca lack elevated an alert voice, in addition doubt that
did not fit the second Biennial surpassed to third. Soon, for reasons
never clarified ­ antagonism, laziness, inexperience, ignorance,
deficiencies? they spent five years without Biennial, Sara Hermann
revived it in 2001 like Porfirio Herrera had ended a blockade of 10
years ­puesto that the event was contemplated initially in 1980­.

The test of the importance of the Biennial was that, repeatedly,
artists and organisms of the Caribbean and outside the zone, asked
what she had happened and if were going to start again itself. Few did
not express that that interruption registered in the bad luck of the
art and the artists of the Caribbean, in a habit of frustration, the
marginalización of the Caribbean efforts to occur to know. But the
hope subsisted.

AN OPEN EVOLUTION

The three first biennials were limited the painting, like
category to admit. Nevertheless, there were some artists who did not
respect that rule and even presented/displayed nonpictorial,
classifiable works like drawings and exceptionally like facilities: we
remembered stools of wood and assemblies tridimensionales&amp;#61628;
painted. That extension of the plastic definition has been able to
observe in other collective ones of painting, thus in the urban Life
in the Caribbean, summoned by the Cultural Center Cariforo. The
flexibility usually responds to that abuse, to avoid the rejection of
interesting works, and mainly by the present tendency, in the national
and international calls, to leave to total freedom to the artists in
the election of its proposals.

IV the Biennial of the Caribbean broke definitively with the initial
requirement: all the three-dimensional categories and expressions, bi
were received and, including the photographies, the video, and of
course the combination of several average and a space unfolding. In
the system of admission to two degrees, the national curadores sent
their selections, that soon were put under a definitive approval in
Santo Domingo. The Biennial of the Caribbean adheres to the practice
of the great planetary biennials. It is a subject of availabilities:
that the countries are able resources to produce and to send pa

-----------> FRANCAIS (ATTENTION: CECI EST UNE TRADUCTION AUTOMATIQUE NON
REVISEE DE L'ORIGINAL EN ESPAGNOL/ANGLAIS)

Présent et futur du bisannuel du 2:43:00 des Caraïbes A.M..

Au sujet d'une première fois nous n'avons pas pensé pour écrire au
sujet du V bisannuel des Caraïbes, étant évité d'être juge et
partie. Dans le cadre du Cariforo central culturel, ce n'est pas une
organization officielle mais une base indépendante, nous avons eu une
participation formelle en cas, de appel et communication, comme
l'organisation reliée par définition et fonctions, avec les
Caraïbes insulaires. Mais, pour cette même raison et près de avoir
su le projet bisannuel, résulté du Caricom, avant sa naissance, nous
avons décidé à l'arrêt de cette abstention et pour se refléter au
sujet du bisannuel des Caraïbes, son importance, son passé,
présente et future.

Doutez qui n'adapte pas le bisannuel des Caraïbes, qui à partir de
l'édition précédente avaient fait à fonctionnaire le nom, simple
et sonorous, dont populi de vox utilisé spontanément ici et dans
l'extérieur, a contribué à l'avance internationale de la
République Dominicaine dominicaine. À l'exception des célébrations
uniques comme l'art de carib (Curazao/Unesco) ou sur des tentatives
comme Índigo (Guadalupe), aucun autre bisannuel ou festival n'a
inclus les grandes Caraïbes géographiquement, ni plus, ni moins.

De son annonce en le ­la 1991 d'abord bisannuel est entré dans 1992
mis au pays dans la carte des circuits internationaux, et contribué
à moitié-ouvrez les portes vers le monde à certains de nos
artistes. Il a étonné nos voisins qui ont déjà eu leur bisannuel,
le Porto Rico avec le bisannuel de la gravure, le Cuba avec leur
bisannuel focalisé vers l'Amérique latine et le tiers monde. En
outre il a donné un petit nous accèdent à la pression spécialisée
dans l'art. Dans interne il, le bisannuel des Caraïbes, de fin 1992,
a accédé, par le décret, la galerie de l'art moderne au titre du
musée de l'art moderne.

On, deux, trois biennials a suivi un un autre, installant l'espérance
et la confiance, enrichissant une réputation de centre serveur de
pays, attirant des personnalités élevées. En même temps, conseil
et critiques manque que de ­nunca a élevé une voix alerte, en outre
doutent qui n'a pas adapté le deuxième bisannuel surpassé au
troisième. Bientôt, parce que des raisons n'a jamais clarifié
l'antagonisme de ­, paresse, inexpérience, ignorance,
insuffisances ? ils ont passé cinq ans sans bisannuel, Sara Hermann
l'ont rétabli dans 2001 comme Porfirio Herrera avaient fini un blocus
de 10 ans de ­puesto que l'événement a été contemplé au
commencement dans 1980­.

L'essai d'importance du bisannuel était que, à plusieurs reprises,
des artistes et des organizations des Caraïbes et de l'extérieur la
zone, demandés ce qu'elle s'était produite et si allaient commencer
encore elle-même. Peu n'ont pas exprimé cela que l'interruption a
enregistré dans la mauvaise chance de l'art et des artistes des
Caraïbes, dans une habitude d'anéantissement, le marginalización
des efforts des Caraïbes de se produire pour savoir. Mais l'espoir a
subsisté.

UNE ÉVOLUTION OUVERTE

Les trois premiers biennials ont été limités la peinture,
comme la catégorie à admettre. Néanmoins, il y avait quelques
artistes qui n'ont pas respecté que règle et travaux nonpictorial et
classables même de presented/displayed comme des schémas et aimer
exceptionnellement des équipements : nous nous sommes rappelés des
tabourets du bois et des ensembles tridimensionales&amp;amp;#61628 ;
peint. Que la prolongation de la définition en plastique a pu
observer dans autre collective de la peinture, ainsi dans la vie
urbaine dans les Caraïbes, a appelé par le Cariforo central
culturel. La flexibilité répond habituellement à cet abus, pour
éviter le rejet des travaux intéressants, et principalement par la
tendance actuelle, dans les appels nationaux et internationaux, de
laisser à la liberté totale aux artistes dans l'élection de ses
propositions.

IV que le bisannuel des Caraïbes s'est cassé définitivement avec la
condition initiale : toutes les catégories et expressions
tridimensionnelles, Bi ont été reçues et, y compris les
photographies, la vidéo, et naturellement la combinaison de plusieurs
moyenne et d'un déploiement de l'espace. Dans le système de
l'admission à deux degrés, les curadores nationaux ont envoyé leurs
choix, qui bientôt ont été mis sous une approbation définitive
dans Santo Domingo. Le bisannuel des Caraïbes adhère à la pratique
de
Nearby Tue Jan 27 15:42:29 2004

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